Conocer, identificar y poner nombre a las emociones es el primer paso que los niños deben dar hacia una educación emocional,con el tiempo comienzan a regularlas y controlarlas todos los niños tienen formas de exteriorizarla y comprenden que son parte esencial de nuestra vida.
Las emociones visten cada aspecto de nuestras vidas y de nuestra cotidianidad. El saber controlarlas, gestionarlas y utilizarlas a través del fomento de la inteligencia emocional nos permitirá sin duda afrontar nuestro día a día de un modo más eficiente.
Pensemos por ejemplo en esos niños con una capacidad deficiente para aceptar la frustración e incluso para obedecer una negativa, niños que no respetan a sus iguales y que el día de mañana están condenados a una realidad donde la infelicidad va a ser ese ley motivo con el que van a tener que vivir, al ser incapaces de comprender a los demás.El conocimiento, la comprensión y el control de las emociones son básicos para que nuestros hijos se desenvuelvan adecuadamente en sociedad, de ahí que te sugiramos estos principios para que los introduzcas en el interesante campo de la inteligencia emocional.
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